Pues tengo nada más y nada menos que diecinueve años, ya que nací en cinco de septiembre de mil novecientos noventa y tres.
¿Soy esa típica niña? No te engañes. No tengo una forma fácil para definirme. Dejémoslo en "especial"...
Me saco tarjeta roja a mi mísma cuando veo que he cometido un error, intento solucionarlo, pero si pasas, pues yo paso; soy una ilusa e inocente porque me creo todo lo que me dicen, confío demasiado fácil en la gente; soy un poco agresiva cuando me motivo demasiado; defiendo a los míos; me tomo las cosas demasiado en serio, soy muy extremista; me sobra felicidad y más aún si estoy con quien quiero; me siento mal si no soy yo, si me creo un personaje para gustar a los demás; puedo ser realmente borde cuando me lo propongo, aunque prefiero ser simpática, la verdad; y para terminar digo que no soy de mentiras, que no me hace falta callarme cuando quiero decir las cosas.
¿Sabes que te digo? Que te quiero muchísimo. Y no es mentira.
"Clava la navaja si quieres, pero te aviso que no sale rentable. Soy tan dura (o casi) como el acero. Así es la vida. El veneno de tu lengua no puede corroer los metales. Y si puede, no te atreves."
No hay comentarios:
Publicar un comentario