Una vida sin amor es incompleta, pues nadie es capaz de explicar lo que un simple sentimiento puede llegar a hacer en la vida de las personas. Nada se sabe del amor hasta que se ama. Querer es inevitable, te ayuda a crecer y ayuda a que otros crezcan. A veces las tristezas tienen que ver con las personas que se van y eso duele. En esos momentos juramos no volver a encariñarnos con nadie más y desde que conocemos a otros especiales olvidamos esa promesa que nunca llegaremos a cumplir. Y así es cómo vamos dejando huellas en el corazón de las personas y cómo éstas, a su vez, dejan huellas en el nuestro.Cuando alguien se va lloramos porque el corazón nos pide a gritos esas lágrimas, esas pataletas, para aliviar un poco el dolor que estamos sintiendo.No obstante, cuando nosotros nos marchemos, en algún rincón del mundo, habrá alguien que llorará por el simple, pero a la vez complejo hecho de que ellos también nos quisieron.
Seguidores
- Amor Gómez.
- Pues tengo nada más y nada menos que diecinueve años, ya que nací en cinco de septiembre de mil novecientos noventa y tres. ¿Soy esa típica niña? No te engañes. No tengo una forma fácil para definirme. Dejémoslo en "especial"... Me saco tarjeta roja a mi mísma cuando veo que he cometido un error, intento solucionarlo, pero si pasas, pues yo paso; soy una ilusa e inocente porque me creo todo lo que me dicen, confío demasiado fácil en la gente; soy un poco agresiva cuando me motivo demasiado; defiendo a los míos; me tomo las cosas demasiado en serio, soy muy extremista; me sobra felicidad y más aún si estoy con quien quiero; me siento mal si no soy yo, si me creo un personaje para gustar a los demás; puedo ser realmente borde cuando me lo propongo, aunque prefiero ser simpática, la verdad; y para terminar digo que no soy de mentiras, que no me hace falta callarme cuando quiero decir las cosas. ¿Sabes que te digo? Que te quiero muchísimo. Y no es mentira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario