No
tengo miedo a reconocer que te quiero, que te quiero como a nadie. No tengo vergüenza
de decir lo feliz que soy contigo. Tampoco me importa que la gente se dé cuenta
de lo embobada que me quedo mirando un sitio fijo pensando en ti, ni que se den
cuenta que al hablarme no me entero de lo que me dicen, o de que mi mirada se
pierde buscando la tuya. No tengo ningún miedo a confesar la verdad, a decir
que no quiero que me faltes nunca, a decir que yo sin ti no soy nada. No me da
miedo decir que no me imagino un día sin ti, sin tus mensajes, palabras,
miradas... Siento decir que no puedo verte todos los días, pero piensa que
estaré pensando en ti, y lo gritaré si hace falta. Contaré las horas que faltan
para poder volver a verte. Me da igual lo que piensen o lo que digan los demás.
Tú lo eres todo para mí y me dan igual las opiniones de los demás. Jamás habrá
nada que haga cambiar todo lo que siento.
Seguidores
- Amor Gómez.
- Pues tengo nada más y nada menos que diecinueve años, ya que nací en cinco de septiembre de mil novecientos noventa y tres. ¿Soy esa típica niña? No te engañes. No tengo una forma fácil para definirme. Dejémoslo en "especial"... Me saco tarjeta roja a mi mísma cuando veo que he cometido un error, intento solucionarlo, pero si pasas, pues yo paso; soy una ilusa e inocente porque me creo todo lo que me dicen, confío demasiado fácil en la gente; soy un poco agresiva cuando me motivo demasiado; defiendo a los míos; me tomo las cosas demasiado en serio, soy muy extremista; me sobra felicidad y más aún si estoy con quien quiero; me siento mal si no soy yo, si me creo un personaje para gustar a los demás; puedo ser realmente borde cuando me lo propongo, aunque prefiero ser simpática, la verdad; y para terminar digo que no soy de mentiras, que no me hace falta callarme cuando quiero decir las cosas. ¿Sabes que te digo? Que te quiero muchísimo. Y no es mentira.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario